Manuel Galindo

Tus ojos, dos lunas carnívoras,
devoran la noche, devoran mi ser.
En un beso de fuego, en un acto voraz,
consumimos el alma, amor sin piedad.
Mis labios se nutren del filo de tu piel,
mi lengua, serpiente, serpentea tu sed.
En un festín oscuro, nos volvemos uno,
carne y hueso, un banquete nocturno.
Tus caricias son garras, mi cuerpo, manjar,
nos despojamos de miedo, nos vamos a amar.
En esta danza macabra, de hambruna insaciable,
seremos eternos, amantes inquebrantables.
En la intimidad de la sangre y el hueso,
nuestro amor se consuma; tejidos y besos.
Caníbal de ti, caníbal de mí,
en cada mordida, nos hacemos vivir.
No hay final, no hay límite, en este ritual,
donde el amor y la carne son el mismo umbral.
En tus brazos, me entrego, te devoro sin fin,
en un romance oscuro, donde todo es festín.
Manuel Galindo (Sinaloa, México)
Con un lenguaje visceral, el autor describe a los amantes a través de imágenes intensas e inquietantes. Esta poética oscura describe un festín nocturno al que se asiste. Un banquete que parece casi un acto ritualista en donde no hay espacio para la moderación o superficialidad.
Ilustración: The Dark Arts, Aleksandra Waliszewska


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