
Camino contando los pasos por la plaza San Martín; las baldosas de laja están chuecas. Veo unas zapatillas rojas, levanto las cejas: frente a mí está Gustavo Cerati. Sólo puedo balbucear una sonrisa.
Naciste en una indecisa primavera. Afuera de la piel hay una tormenta de nieve y los ciruelos rosados dicen tu nombre. La palabra mamá navega en mi sangre. Año cero del amor.
Mi abuela materna siempre tenía en la mano una bolsa celeste con las pastillas para sus múltiples dolores; también estaban las llaves de las puertas, tintineando.
En blanco y negro me acuerdo de Diego Maradona haciendo justicia en la cancha de fútbol. México, 1986. También de la siesta gris en que se apagó. Me asomo a la mesada de granito, llego justo con la punta de la nariz. Veo la larga fila de ñoquis amasados por la tía Amelia, la viuda joven. La tía Amelia, que sólo come zapallo hervido y calabacín. Domingo al sol y pasta casera.
Una bicicleta naranja, traca traca el sonido en la vereda acanalada. A mi espalda, la contraluz, queda mi papá: mide la distancia de su corazón y el mío. Ahora me toca a mí. Susurro: agárrate fuerte, que esto es lo más parecido a volar.
Compartimos el viento en la cara y los días con la libertad recién estrenada.
II.
En la palma de la mano, la llanura;
descosido el horizonte con un amanecer tardío.
Otra vez montaña:
rascamos las piedras calizas
sólo con mirarlas.
Altas cumbres
les dicen al camino de un valle
al otro.
La pampa de Achala
transpira agua,
gotea entre los pajonales.
Se me mojan las puntas de las zapatillas
por atreverme a pisar este silencio amarillo.
Vengo a cosechar versos,
a atraparlos con el oído fresco.
Primera lección sobre el vuelo
Dice el cardenal:
las alas no pesan,
los demás no importan.
La enamorada del muro crece,
trepa el alambre sin mirar hacia dónde.
Digo: se desmadra de hojas.
Digo: qué raro será crecer sin madre.
Así nombramos al tiempo vacío,
al agujero negro de los días desperdigados,
por los que se filtran las ideas,
ganan la pulseada,
la lista de tareas dependientes.
Ella, verde,
crece.
SEMBLANZA
Lara Fortina nació en 1975 en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, Argentina. Ha publicado el libro Vida cotidiana (Halley Ediciones, 2023) y el volumen 10 poemas (Ediciones emeDN, noviembre de 2023), con circulación en Argentina y Uruguay. En 2025 verá la luz Durante siete mañanas llovieron poemas, editado por Caburé Editorial.
Su obra también forma parte de diversas antologías, entre las que destacan Decir (es) ajeno (Editorial Tinta Pujo, 2025, Chile) y Simetrías (Clara Beter Ediciones, 2025, Argentina)


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