
Los años pasan
los recuerdos nunca tropiezan,
memorizo
cada una de los fragmentos
del rompecabezas
como si cada uno
fueran un montón de bellezas,
en realidad
son un montón de sombras.
El dolor tan intangible
no me lo quito de encima,
bórrame
la memoria,
sella cada cicatriz.
Sembraste una semilla
echa raíces,
no puedo arrancar,las
no son pétalos
sino espinas,
me abrazo,
las siento,
las veo con claridad,
la fecha,
la hora,
la muerte,
la noche,
el día,
las velas,
las voces,
la vida,
las lágrimas,
la soledad,
la soledad, maldita soledad,
¿por qué no hay nadie en esta habitación?
¿por qué la llama de la vela me llama?
¿por qué el silencio es tan escandaloso?
Mis ojos están secos,
mi corazón desértico,
estático,
un corazón muerto
que anhela vivir,
no me pidas que la deje ir,
no niegues que no cedí,
no sabes que la vida dejó de ser vida
el día que la perdí.
El soñador
Luego de tantos años con la pesadez en los hombros,
hice el vago intento de crear puentes,
un lazo que cruzaba y me enredaba,
un mensaje indescifrable del otro lado,
y como una soñadora viviendo la fantasía
crucé hasta quedar en el centro,
en la inestabilidad
del viento,
mientras que el lazo creaba nudos,
y como una soñadora viviendo la desilusión
traté de aferrarme a las hebras,
a la vez que buscaba desenredarme
y no caer,
se tambalea y me sonríe,
lo quiero, lo quiero, lo quiero,
pero no debo,
un soñador como yo,
uno que entiende cada palabra,
un soñador que rompe las barreras
y los huesos,
un encanto y un misterio que
mantiene en cautiverio.
Stephanie Bonomi. Nació en Tijuana, Baja California, es licenciada en Criminología, escritora y artista dedicada al collage digital. Ha trabajado en proyectos artísticos personalizados, exposiciones colectivas y sus ilustraciones han sido licenciadas por Pinterest. Forma parte de tres antologías literarias de cuentos y poemas con editoriales independientes, Cuénticas por Amazonas Editorial (2023), Entre Almas Inefables por Aspargus Editorial (2024) y Lúgubre Umbral por Canephora Editorial (2024).
Ha escrito desde que tiene memoria, pero fue hasta los 12 años que comenzó a trabajar en novelas y convirtió la escritura en su vocación, desarrollando historias que van desde el thriller psicológico hasta la ficción.


Deja un comentario