
Anémona
Aves perfumadas
de lluvia
de mar
atravesando
las aguas
con delicadeza
hijas de la luna
venerando el renacer
el franqueamiento del alma.
Más allá,
la libertad
y aquí,
profundo
muy profundo
sólo calma,
sin motivo.
Umbral del sueño
Vida,
transito este mundo
acallada
en pequeños recorridos
siempre próxima
a la llanura.
No me demerites
amo
corro
exijo
con la misma agudeza del ave pequeña
aquí,
por donde paso
dejo rastro
de inquietudes.
Nunca me verás
convertirme en ruido,
jamás poseeré
la nobleza del canto,
ni la valentía
del gran vuelo
pero aquí,
en el mundo antepasado
en la noche
de las distantes lunas
y en las mareas alzadas al tiempo
siempre yo,
eternamente
sueño.
Fósil
Fui mar entre mares,
entre aguas cósmicas
entre dolores
y extensiones
fidedignas de almas.
Fui navegante de los orígenes,
molécula
de la fosa marítima.
Partícipe del contemplar
en el destierro.
Nací
morí
en el fondo de los fondos.
Ahí yacen,
mis huesos antepasados
configurados en la ensoñación
de la marea.
Petricor
Resucité en este piélago
y no me queda más
que respirar con el pulmón
que no tengo
andar con la extremidad
que me falta
anhelar con el sueño infinito de ser agua
de volverme torrente
en este mar
aun despojada
de toda
naturaleza náutica.
Misterio cósmico
Suéltame,
arrójame
donde la escucha
se dignifique
y la materia de mi cuerpo
se extienda eterna,
cautelosa
hacia la oscura procedencia
de las estrellas.
Aguardaré ahí,
complaciente
los tiempos vacíos
de los objetos despojados.
fuera de la secuencia temporal
ahí donde anida
el recuerdo
insostenible
donde el abrir
y cerrar
de los siglos
atraviesa el torrente precipitado
del olvido.
Semblanza
Abril González. (Nuevo León, México). Psicóloga, escritora y practicante de psicoanálisis. Su poesía transita y explora la pérdida, los sueños y el olvido.


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